En las próximas semanas vamos a trabajar una emoción silenciosa, a veces incómoda, pero muy interesante: el aburrimiento.
El aburrimiento aparece cuando no encontramos algo que nos motive, sentimos que el tiempo pasa muy despacio, nada nos resulta interesante en ese momento, tenemos que esperar…
¿Es malo aburrirse?
Aunque a veces lo vemos como algo negativo, el aburrimiento puede ser una gran oportunidad ya que nos invita a imaginar, nos empuja a crear, nos ayuda a conocernos mejor y nos obliga a buscar soluciones. De hecho, ¡muchas ideas brillantes nacen cuando alguien se aburre!
Para trabajar esta emoción, hemos seleccionado estas piezas musicales:

“Bolero” – Maurice Ravel: Una pieza repetitiva que comienza casi sin cambios y va creciendo poco a poco. Representa muy bien esa sensación de monotonía que puede generar aburrimiento… hasta que algo cambia.
“What to Do” – The Rolling Stones: Habla de no saber qué hacer, de esa sensación de vacío o indecisión. Nos permite poner palabras a ese momento en el que pensamos “¿y ahora qué hago?”.
“Que nada nos pare” – La La Love You: Una canción energética que rompe con la pasividad. Nos ayuda a trabajar el aburrimiento como impulso para movernos y actuar; cuando algo nos aburre, podemos decidir
cambiarlo.
